El consejero sabio

El consejero sabio

 

¿Qué pasaría si en vez de odiar, envidiar y rechazar a los demás por aquello en lo que tienen éxito, intentamos valorar y aprender de ello? ¿Es el temor el que nos hace ser de una manera u otra con los otros?

Hoy os presento una fábula milenaria en la que podremos ver como rasgos tan negativos como la envidia, el odio y los celos terminan convirtiéndose en otros valores más positivos encaminados a ser mejor persona, tomar mejores decisiones y vivir en armonía con uno mismo.

“Había una vez un rey al que le gustaba saberse poderoso y deseaba que todos a su alrededor lo admiraran por ello. Un buen día llamó a un sabio para preguntarle si había alguien más poderoso que él. El sabido le respondió que había un mago cuyo poder nadie más que él poseía: sabía el futuro. El rey hirvió de celos y empezó a preguntar sobre este mago. Hasta que, cansado de escuchar lo poderoso y querido que era el mago, el rey urdió un plan: lo invitaría a una cena y, delante de los cortesanos, le preguntaría en qué fecha moriría el mago. En el momento que respondiera, lo mataría con su propia espada para demostrar que el mago se había equivocado en su predicción. Se acabarían, en una sola noche, el mago y el mito de sus poderes….

El día del festejo llegó y, después de la gran cena, el rey hizo una pregunta:

  • ¿Es cierto que puedes leer el futuro?

  • Un poco – dijo el mago.

  • ¿Cuándo morirá el mago del reino?

  • Un día antes que el rey.

Entonces, el rey no sólo no se atrevió a matarlo sino que, temeroso de que le pasara algo, lo invitó a quedarse en el palacio con la excusa de que necesitaba un consejero. El rey le hizo una pregunta; y el mago, que era un sabio, le dio una respuesta correcta y justa. El rey alabó a su huésped por su inteligencia y le pidió que se quedara un día más, y luego otro más. Sentía que los consejos de su nuevo asesor eran tan acertados que terminó teniéndolos en cuenta en todas sus decisiones.

Pasaron los años. Y como siempre, estar cerca del que sabe vuelve al que no sabe más sabio….Así, el rey se fue volviendo más justo y dejó de necesitar sentirse poderoso. Reinó de modo bondadoso y el pueblo empezó a quererlo. Y con el tiempo, el rey y el mago llegaron a ser excelentes amigos.

Hasta que un día el rey recordó que el mago había sido su más odiado enemigo. Y recordó el plan para matarlo. Como no podía ocultar ese secreto sin sentirse un hipócrita, tomó coraje, fue a buscar al mago y le dijo:

  • Tengo que contarte algo, mi querido amigo, algo que me oprime el pecho. Aquella noche, cuando te invité a cenar y te pregunté sobre tu muerte, yo planeaba matarte. Te odiaba porque todos te amaban….

  • Has tardado mucho en decírmelo, pero me alegra porque me permite decirte que ya lo sabía. No hacía falta ser adivino para saber lo que ibas a hacer… Pero yo también te mentí. Inventé esa historia de mi muerte antes que la tuya para darte una lección que hoy estás en condiciones de aprender: Vamos por el mundo odiando y rechazando aspectos de los otros, y hasta de nosotros mismos, que creemos despreciables, amenazantes e inútiles…. Sin embargo, si nos damos tiempo, terminamos viendo lo mucho que nos costaría vivir sin aquellas cosas que en un momento rechazamos. Nuestras vidas están ligadas por la amistad y la vida, no por la muerte.

El rey y el mago se abrazaron y brindaron por la confianza de esa relación que habían construido juntos. Cuenta la leyenda que esa misma noche, el mago murió mientras dormía y que, al enterarse, el rey cavó con sus propias manos un pozo en el jardín, justo debajo de su ventana, y que allí se quedó llorando hasta que, agotado por el llano y el dolor, volvió a su habitación.

También cuenta la leyenda que esa misma noche, el rey murió en su lecho mientras dormía. Quizás por casualidad….Quizás el dolor….Quizás para conformar la última enseñanza del maestro.”

El camino del encuentro de Jorge Bucay

La conclusión que podemos extraer de esta historia es que valores como la amistad, la bondad, el amor y tener una mente abierta a aprender y escuchar de personas sabias es mucho mejor que cegarse por la avaricia y el poder, que terminan conduciendo al odio, el rencor y la envidia. Podemos comprobar que simplemente el temor a perder el bien más preciado, la vida, una persona puede cambiar su perspectiva, y si además está acompañado de personas saludables que comparten valores positivos, está claro que será más probable que llevemos una vida encaminada al éxito, la felicidad y la plenitud.

El hombre honesto no teme ni a la luz ni a la oscuridad

Thomas Fuller

 

Por Lorena González López. Tu psicólogo de confianza en Avilés

Para más información consulta en lorena@psicologiavanza.es o llamando al 619.906.108

 

Deja un comentatio

Comentario (obligatorio)

Puedes usar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Nombre (obligatorio)
Email (obligatorio)

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies