De negativo a positivo…..acaba con el pesimismo

De negativo a positivo…..acaba con el pesimismo

 

¿Ves el vaso medio vacío o medio lleno? ¿Crees que la vida es injusta o terrible? ¿Encuentras siempre algo negativo en todo lo que te rodea? ¿Te sientes frustrado contigo mismo o con los demás?

La persona negativa es la que tiende a ver siempre o casi siempre la vida de forma desfavorable, esto es, ve el lado negativo en todo aquello que le sucede; puede basarse en experiencias pasadas, en miedos y temores inculcados por el entorno o simplemente posee ciertos rasgos de personalidad o creencias que le hacen reaccionar de modo catastrofista. Esta persona cree que si algo puede salir mal, terminará saliendo mal de una forma u otra, pues tiene el foco atencional puesto en lo negativo y será difícil no encontrar algo de lo que quejarse, lo que termina reforzando su convicción de que la vida es injusta, terrible o insoportable, y de este modo mantenerse en su posición pesimista.

La persona positiva, en cambio, es aquella que encuentra siempre algo positivo en todo cuanto le sucede. Utiliza ese aprendizaje para crecer y ser mejor persona. Valora las cosas buenas que tiene en su vida, es proactivo, vive el presente, afronta situaciones y vence miedos, es asertivo, práctico y realista. No dramatiza ni se victimiza, sino que se hace responsable de sus actos en cada situación.

El negativo suele tener una ganancia secundaria encubierta que es la que le hace mantenerse en ese estado de pesimismo y mantiene el problema. Suelen utilizar el dramatismo o la victimización como forma de conseguir afecto, atención, que los demás se esfuercen en ayudarle a hacer su trabajo, recompensas económicas, librarse de situaciones difíciles de afrontar, etc. Este patrón de comportamiento se llega a automatizar y la persona llega a sufrir también las emociones negativas que conllevan ese tipo de conductas como frustración, rabia, tristeza, envidia, incapacidad, resentimiento…. de tal forma que se ven involucrados en un círculo vicioso difícil de romper.

En resumen, podemos diferenciar a los pesimistas de los optimistas en:

  • Pesimistas: consideran que los hechos que le ocurren son globales, es decir, porque le haya sucedido una vez es muy probable que le vuelva a suceder en el futuro y tienden a generalizar ese tipo de hechos a otras situaciones, lo que convierte su visión en negativa, aumenta el miedo y la inseguridad, y por tanto, evitarán enfrentarse a situaciones similares en el futuro. También consideran que no tienen control sobre aquello que les sucede, creyendo que fuerzas externas son las que determinan que un hecho suceda o no, dejando el resultado al azar, suerte o destino lo que favorece un posicionamiento de víctima frente a la vida.

  • Optimistas: consideran los hechos de forma aislada y concreta utilizando las herramientas que tienen a su disposición para afrontar cada situación que es única, al igual que cada persona. Además, ubican el control dentro de cada uno, lo que les permite moldear su actuación y el resultado posterior. Estas personas valorar su esfuerzo y habilidad personal.

Para abandonar la postura negativa y victimista sería necesario tener en cuenta algunos de los siguientes consejos:

  1. Mantén una actitud abierta y relajada ante nuevas experiencias.

  2. Levantarse con energía cada día, para ello busca actividades motivantes y reforzantes.

  3. Aprende a ver lo positivo en pequeños detalles: el sol que brilla, la sonrisa de los niños…

  4. Asume ciertos riesgos y aprovecha las oportunidades que se presenten.

  5. Haz ejercicio a diario, escucha música que te guste, lee un buen libro, come sano…..

  6. Sé espontáneo, toma la iniciativa y no esperes por la suerte, ¡búscala!

  7. Haz una lista de metas y empieza por la más fácil y sencilla de cumplir.

  8. Por cada queja realiza dos apreciaciones positivas.

  9. Valora y disfruta de lo que SI tienes y no anheles o envidies aquello que NO tienes.

  10. Aprende del pasado, pero vive el presente.

  11. Si algo tiene solución, hazlo, pero sino no te quedes en la queja continua y avanza.

  12. Utiliza la fórmula halago-crítica-halago para mejorar tu comunicación social.

  13. Conócete, potencia tus puntos fuertes y corrige los débiles.

  14. Ríe todos los días

  15. Antes de acostarte pregúntate: ¿Qué cosa he hecho hoy de la que me siento satisfecho? – ¿Qué cosa ha hecho hoy otra persona por mí o conmigo de la que me siento satisfecho?

Toma las riendas de tu vida, pues el único dueño de tu suerte, eres tú mismo.

El positivo siempre tiene un plan, el negativo siempre tiene una excusa.

 

Por Lorena González López. Tu psicólogo de confianza en Avilés.

Para más información consulta en lorena@psicologiavanza.es o llamando al 619.906.108

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